Las lentes de contacto que se te ajustan

La variedad de lentes de contacto que existe es muy amplia, y cada una es idónea para cada caso en particular, por lo que se hace necesario hacer una evaluación completa de la visión y de la salud ocular, para determinar la lente más adecuada a cada paciente.

En este estudio se toman medidas de la córnea, tanto de su curvatura como de su diámetro, y se realiza una graduación completa. Además, se hace una exploración de la parte externa del ojo, valorando cualquier problema de sequedad, calidad de la lágrima o posibles problemas oculares que puedan condicionar el uso de la lente o determinar qué tipo de lente será más adecuada.

Decidir unas lentes de contacto no es fácil y rápido como decidir unas gafas. En el caso de las lentes de contacto, no solo es suficiente que el paciente esté cómodo con ellas (muy importante), sino también es necesario una adaptación a dichas lentes.

Da igual que previamente se hayan llevado otras, pues cada lentilla es distinta. Una lente puede no dar problemas pero otra similar o, incluso, con las mismas características, siendo nueva, puede que no sea tan cómoda; o una lente puede ser perfecta para un paciente y no serlo para otro. Por ello, hay que hacer un proceso de adaptación, hasta dar con la lente que mejor se adapte al ojo.

Entre la amplia gama de lentes de contacto que existen en el mercado, están:

Lentes desechables (mensuales, quincenales, semanales y diarias)

Mensuales o semanales de uso prolongado

Sin preocuparse de quitarse las lentes durante 30 o 7 días, respectivamente. Solo para casos concretos, sobre todo en niños y ancianos, que evitan estar manipulando la lente todos los días.

Los materiales son cada vez más avanzados para permitir ésto sin alterar la calidad de la lágrima y de las estructuras oculares.

Son lentillas de silicona (Hidrogel) especial que dejan pasar gran cantidad de oxígeno a los ojos para que respiren.

Mensuales o quincenales

Quitándose las lentes cada día y renovando la pareja a los 30 o 15 días de uso, respectivamente, quitándolas para dormir.

Las hay que limpiar y almacenar en el estuche con solución limpiadora para ponerlas de nuevo a la mañana siguiente.

Están fabricadas en distintos materiales hidrofílicos, siendo las de hidrogel de silicona un nuevo y avanzado tipo de lentes de contacto blandas que transmiten más oxígeno al ojo, para usar durante todo el día, mejorando otras generaciones anteriores de lentes de contacto.

Diarias

Renovando lente todos los días, desechándolas cada noche antes de ir a la cama y reemplazándolas con unas nuevas por la mañana.

A diferencia de las mensuales no requieren de mantenimiento, es decir, solución de limpieza y estuche, siendo la opción más higiénica y segura para ti si quieres una experiencia sencilla con lentes de contacto.

Son ideales para usos esporádicos para una fiesta, hacer deporte…

Lentes blandas convencionales

De uso diario y duración de un año, quedando actualmente en desuso, ya que hoy en día existen todos los parámetros necesarios de fabricación a medida en lentes desechables.

Lentes cosméticas y color

Normalmente usadas para ocasiones especiales, aunque pueden emplearse para uso diario, sobre todo para disimular defectos en el ojo como la falta de iris. Las lentillas de color sirven para cambiar el color del ojo o reforzar el color natural, imitando o fortaleciendo la apariencia del iris.

Lentes esclerales

Son lentes especialmente indicadas para ojo seco severo, después de queratoplastias, implantación de anillos… ya que al tener apoyo escleral (zona del ojo carente de nervios), son más cómodas de llevar.

Estas lentes requieren de unos cuidados y manejo especiales que te explicarán nuestros profesionales en la Óptica Teresa Feás.

Lentes de contacto RPG o permeables al oxígeno

Especialmente indicadas para astigmatismos elevados y presbicia, así como en casos de queratoconos y tratamiento de "control de miopías", lo que conocemos como ortoqueratología.

Mantenimiento más fácil que las lentes blandas, pues son de materiales más resistentes a los depósitos de la lágrima y tienen una mayor duración.

La adaptación a éstas es más costosa porque al ser un material rígido el ojo tiene que habituarse a un cuerpo extraño en él.

Todas las lentes de contacto anteriormente descritas se colocan directamente sobre la superficie del ojo para corregir problemas visuales de hipermetropía y miopía con lentes esféricas, astigmatismo con lentes tóricas y presbicia con lentes multifocales o progresivas.

Pero no todos los paciente son candidatos al uso de lentes de contacto. La higiene personal, la responsabilidad de la persona, la obediencia a los consejos del contactólogo, las condiciones ambientales en el trabajo o en la vida diaria (el contacto con humos, polvo, productos químicos, aire acondicionado o calefacción constante, trabajo con pantallas…), o el número de horas de uso de la lente, son factores que nos permiten establecer el perfil de usuario y determinar si es el adecuado o no el uso de lentes de contacto. Pues, en ocasiones, un mal uso de las lentes de contacto (mala higiene, más horas de uso del apropiado…), puede provocar un rechazo.

Productos de limpieza y mantenimiento para tus lentillas

Un tema importante en el uso de las lentes de contacto es el empleo de líquidos de mantenimiento. Para cada ojo y cada lente existe un mantenimiento diferente, por eso, las soluciones únicas no son todas iguales.

Dentro del proceso de adaptación el líquido a utilizar es uno de los temas a valorar por nuestros optometristas.

En la gama de lentillas existentes tenemos promociones puntuales y packs de ahorro en lentillas diarias y mensuales, con y sin líquidos de limpieza.

Además de productos de limpieza para lentes de contacto, en Óptica Teresa Feás contamos con tratamientos específicos para prevención y cura de ojos con problemas de alergia, ojo seco, blefaritis… Como medidas preventivas en nuestros centros realizamos un diagnóstico preciso, con tratamientos específicos a cada caso, con lágrimas, soluciones limpiadoras, toallitas...

Dale color a tus ojos

Contamos con un apartado de optocosmética para cuidar y maquillar los ojos de forma natural y segura. La optocosmética es la solución perfecta para cualquier mujer que quiera cuidar su piel con productos activos y naturales de alta calidad, aunque estos productos están indicados para personas con problemas de alergia e irritación al maquillaje y usuarias de lentes de contacto, para ti también tenemos una amplia gama de productos de maquillaje y salud ocular. De mano de los dos mejores laboratorios de cosmética óptica y oftalmológica como son Dermalook y DermEyes.

En Óptica Teresa Feás puedes encontrar la gama de cuidado facial (toallitas, lifting...), gama de maquillaje (lápices de ojos, máscaras de pestañas, sombras de ojos…), así como gama desmaquillante; todas ellas 100% naturales e hipoalergénicas.

No dudes en consultarnos y nuestros profesionales te asesorarán lo mejor posible, ya que somos uno de los pocos centros especializados de la provincia.

Consejos para un buen uso de lentes de contacto

1.

Todas las lentes de contacto son artículos sanitarios de adaptación individualizada, por lo que debes acudir siempre a un profesional óptico-optometrista para que te realice de forma personal la recepción de datos, pruebas de tolerancia y adaptación, pruebas fisiológicas y controles de selección, entre otros, antes de adquirir tus lentes.

2.

Ningún modelo de lente de contacto es igual a otro. Nunca cambies el modelo, los parámetros, marca o tipo prescrito por el profesional sin haberlo consultado con anterioridad.

3.

Las soluciones y productos de limpieza y mantenimiento están indicados para distintos tipos de lentes de contacto, pues tienen distinta composición y cumplen diferentes funciones. Usa siempre los productos y soluciones recomendados por el profesional y no los cambies sin su consentimiento.

4.

El metabolismo ocular está en constante cambio. Sigue estrictamente las indicaciones de uso y horario recibidas y acude siempre a tus citas periódicas de revisión y control profesional antes de adquirir y reponer tus lentes de contacto.

5.

La asepsia en el manejo de las lentes de contacto es fundamental para evitar infecciones oculares. Lávate siempre con rigor las manos con jabón, enjuágalas y sécalas al viento o con una toalla o paño que no suelte restos de tejido o pelusas antes de manipular tus lentes.

6.

Las lentes de contacto no son un plástico vulgar. Son polímeros bio-compatibles con radicales hidrófilos o hidrófobos y unas propiedades fisicoquímicas y fisiológicas específicas. Adquiere siempre tus lentes de contacto en establecimientos sanitarios con garantías de control, almacenamiento, temperatura, registro, servicio y reclamación.

7.

La mayoría de las lentes son desechables o renovables por un tiempo definido que ha sido determinado y aprobado por exhaustivos estudios clínicos para evitar problemas oculares. Nunca utilices las lentes de contacto más días de los indicados por el fabricante o por el profesional óptico-optometrista.

8.

Limpia semanalmente el estuche donde guardas las lentillas y deséchalo y renuévalo periódicamente (se recomienda 1 vez al mes). Existen microorganismos y bacterias que pueden crecer en su interior y provocar infecciones graves.

9.

Vacía siempre por completo y llena diariamente la solución de aseptización del estuche de tus lentes. No lo rellenes ni uses soluciones caducadas.

10.

Evita el contacto directo de las lentes de contacto con objetos no esterilizados, con la punta superior de los frascos de mantenimiento, con jabones, colirios, cremas y otros productos cosméticos.

11.

Al ser un producto sanitario personalizado, no debemos compartir nunca las lentes de contacto con otras personas, esto acrecienta la posibilidad de contraer infecciones oculares graves.

12.

Al entrar en contacto con el agua del mar o de las piscinas, éstas pueden contraer gérmenes que den lugar a infecciones, por lo que se aconseja no usarlas para estos cometidos. Si su uso es indispensable en estos ambientes se recomienda usar gafas protectoras o lentes desechables diarias.

13.

El agua corriente contiene microorganismos que si se introducen en las lentes de contacto blandas pueden provocar graves infecciones oculares. Evita ducharte con las lentes puestas y nunca las enjuagues con agua del grifo ni con saliva.

14.

Con los párpados cerrados el aporte de oxígeno y lágrima se reduce drásticamente en los ojos. Nunca duermas con las lentes puestas a no ser que sean específicas para ello y tu óptico-optometrista te haya realizado las pruebas fisiológicas y de tolerancia oportunas.

15.

No uses las lentes de contacto si tienes síntomas oculares de infección, inflamación, alergia, daño, dolor, irritación, quemazón, sensación de cuerpo extraño, visión borrosa espontánea o anormalidad que afecte a la córnea, conjuntiva y párpados. Si las tienes puestas y notas estos síntomas, retíralas y acude inmediatamente a tu profesional.

16.

Diversos medicamentos (colirios, antihistamínicos, hipotensores, adelgazantes, hormonas, anticonceptivos, tranquilizantes...) pueden alterar temporalmente el metabolismo ocular. Evita usar las lentes de contacto si estás en tratamiento con alguna medicación que esté contraindicada o pueda interferir con su uso y consulta a tu profesional.

17.

El uso de lentes de contacto es ideal para practicar deportes excepto boxeo y deportes que puedan causar golpes en la cara. Para los deportes acuáticos debes llevar gafas protectoras.

18.

No uses las lentes de contacto en ambientes con mucho polvo o vapores nocivos. Las lentes pueden incrementar el daño que ya de por sí producen estos elementos.

19.

Debemos desechar la idea de manipular las lentes de contacto con las uñas. Para que no exista riesgo de rotura es preferible usar la yema de los dedos. Además, no manipules las 2 lentes a la vez para evitar confundir derecha e izquierda.

20.

Inserta y coloca tus lentes de contacto antes de utilizar maquillaje. Al final del día, retira primero los lentes de contacto y después el maquillaje.